YO TAMBIÉN SOY PLANETA, COMPROMETIDOS CON EL MEDIO AMBIENTE

El 2018 se enfrenta a un gran desafío: preservar, proteger y conservar el medio ambiente. Esa es la mayor riqueza que puede recibir generaciones venideras, pues sin un ecosistema armónico, dinámico y vivo estará seriamente comprometida la organización social.

El calentamiento global, la contaminación y el uso irracional de los recursos, son una amenaza constante para la supervivencia de la humanidad, y por ello tendencias como la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no pueden ser una moda son más bien un compromiso MADEARTE.

Anualmente perdemos 13 millones de hectáreas de bosque nativo en el mundo y una de las principales razones de la deforestación es la explotación maderera. Ya que en ocasiones se emplean las maderas de los árboles nativos. Sin lugar a dudas esta actividad genera serios problemas, Puesto que no sólo afecta al medio ambiente, sino que además genera problemas sociales, perjudicando sobre todo a millones de personas que viven en los bosques y que obtienen de ellos su modo de vida. Es cierto que existen regulaciones a nivel nacional para evitar la devastación de este recurso, pero muchas de las empresas no cumplen las normas, abusando de los bosques con una vehemencia y velocidad que no permite la regeneración de estos recursos ecológicos.

Madearte inquieta en el tema de SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL se puso en la búsqueda de un proveedor responsable de maderas finas para su carpintería. Sin ir muy lejos y a solo 45 minutos del casco urbano de Bucaramanga vía a la mesa de los santos encontramos uno de los pocos cultivos de maderas finas con un cultivo de más de 60 mil árboles de sombrio y maderables entre los que sobre salen el nogal, el cedro, galápago y guayacanes, en el vivero de esta hacienda siempre hay un nutrido inventario de árboles para ser trasplantados a campo permitiendo que cada año se cumpla con la resiembra de estas especies; de esta forma se  contribuye al mantenimiento en la fertilidad del suelo, reduciendo la erosión e incrementando la población de plantas epífitas (musgos, líquenes, ciertos helechos, entre otras) y la diversidad de especies de aves. Un trabajo sin precedentes en nuestra región.

Sin duda luego de 20 años sus cultivos ya están en edad madura para cosechar tiempo que coincide con la necesidad de renovar sus cultivos y como parte natural de este ciclo al menos diez de estos árboles se caen al día debido a su avanzado estado de vida, cantidad que es replantada en el mismo lugar donde se encontraba la especie que ya cumplió su ciclo.

Así pues, esta hacienda entrega 40 pies de madera diariamente para usos diversos de carpintería
Con todo este impacto positivo y el permiso que otorga el ICA, Madearte decide comprarle a Santander, maderas cultivadas de manera responsable.

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